Glaucoma, la ceguera silenciosa

Artículo de la Dra. Núria Mendieta


¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad ocular en la que se produce daño sobre el nervio óptico que conlleva a una reducción progresiva del campo de visión. De no ser tratada, puede conducir una ceguera irreversible.

¿A que es debido?

La mayoría de las veces está relacionado con una presión intraocular elevada, aunque también hay casos con presión intraocular normal y relacionados con otros factores, cómo alteraciones vasculares.

¿Cuáles  son los síntomas?

El glaucoma es una enfermedad asintomática a no ser que nos encontremos ante fases muy avanzadas de la enfermedad. Típicamente empieza afectando el campo visual más periférico y de manera muy progresiva, por lo que pasa desapercibida. Por este motivo se la conoce cómo la ceguera silenciosa.

¿ Es frecuente?

Se trata de la primera causa de ceguera irreversible según la OMS. Hay más de 60 millones de afectados en todo el mundo y se calcula que hay un 50% más de enfermos aun sin diagnosticar. Los principales factores de riesgo son la edad, raza negra, miopía y tener familiares con glaucoma.

¿Tiene cura?

Desafortunadamente actualmente sólo disponemos de medios para enlentecer  su progresión, pero no hay manera de recuperar el daño ya ocasionado. Por ello va a ser fundamental un diagnóstico y tratamiento precoz.  Se aconseja acudir al oftalmólogo para una revisión completa una vez al año, especialmente si existen antecedentes de glaucoma en la familia.

¿Cómo se detecta?

Para su detección va a ser fundamental la toma de la presión intraocular y la evaluación del estado del nervio óptico a través de un fondo de ojo.  Para detectar pérdidas del campo visual realizamos una campimetría. Además, actualmente disponemos de tecnología para cuantificar el daño anatómico del nervio, mediante una tomografía de coherencia óptica.

¿Cómo se trata?

Disponemos de tratamiento médico (la mayoría en forma de colirio), láser y quirúrgico. Todos ellos con el objetivo de disminuir la presión intraocular y enlentecer así la progresión de la enfermedad.